Pedir precio para cambiar un termo eléctrico parece sencillo, pero dos instalaciones del mismo aparato pueden necesitar trabajos distintos. El hueco disponible, el soporte, las tomas, la retirada del equipo anterior y el estado del circuito eléctrico determinan el alcance real. Una cifra sin esos datos puede acabar creciendo el día de la visita.
Si el termo está en un cuarto de lavado, una cocina compacta o un hueco de difícil acceso, medir bien es tan importante como elegir la capacidad. El objetivo de esta guía es que puedas pedir una propuesta comparable y saber qué debe quedar cerrado antes de autorizar la instalación.
Primero: decidir si conviene reparar o sustituir
La falta de agua caliente no significa siempre que el depósito esté perdido. El origen puede estar en la alimentación, el termostato, la resistencia, una conexión o una válvula. La sustitución suele plantearse con más fuerza cuando hay fuga en el propio calderín, corrosión relevante, averías repetidas, repuestos poco razonables o una capacidad que ya no responde al uso.
No compres el nuevo equipo antes de comprobar el espacio y la instalación. Un modelo con volumen parecido puede tener otras medidas, anclajes o posición de conexiones. Si el termo actual ha causado daños, documenta su estado antes de retirarlo por si necesitas informar a la aseguradora.
Capacidad, formato y recuperación: elegir para el uso real
El número de personas es solo una referencia. También influyen la coincidencia de duchas, los horarios, la temperatura de entrada, los puntos abastecidos y el tiempo de recuperación del modelo. Un termo demasiado pequeño se agota en consumos consecutivos; uno sobredimensionado ocupa más y mantiene caliente un volumen que quizá no se utiliza.
- Número habitual y máximo de usuarios.
- Duchas consecutivas y otros consumos simultáneos.
- Espacio disponible y orientación permitida por el fabricante.
- Distancia a baños y cocina.
- Potencia y compatibilidad con la instalación eléctrica.
- Acceso para mantenimiento y una futura sustitución.
Las tablas genéricas ayudan a iniciar la conversación, pero no sustituyen revisar el caso. Dos viviendas con tres ocupantes pueden tener necesidades muy distintas.
Qué debería incluir el precio de instalación
Un presupuesto profesional debe indicar si incluye suministro del equipo, marca o prestaciones acordadas, mano de obra, materiales de conexión, válvula, retirada del termo anterior, transporte y puesta en servicio. También debe señalar qué adaptaciones están incluidas y cuáles se valorarían aparte.
La expresión tarifa cerrada solo tiene sentido para un alcance definido. Si las fotografías no permiten comprobar el soporte o las tomas, puede ser necesaria una visita previa. Cuando aparezca una circunstancia no visible, el trabajo adicional debería explicarse y aprobarse antes de ejecutarlo.
Compara propuestas por contenido, no solo por cifra. Una oferta que omite retirada, adaptaciones o gestión del equipo viejo no equivale a otra que sí las contempla.
Soporte, agua y electricidad: tres comprobaciones inseparables
Un termo lleno pesa mucho más que vacío. La pared, los anclajes y la posición autorizada deben ser adecuados. Las conexiones necesitan quedar accesibles y la válvula de seguridad no puede anularse. Si el equipo está cerca de una bañera o ducha, su ubicación debe respetar las condiciones específicas de los locales húmedos.
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión contempla el circuito destinado a lavadora, lavavajillas y termo dentro de la electrificación básica y establece requisitos en baños. No basta con encontrar un enchufe próximo: deben revisarse protección, sección, tierra y compatibilidad. Puedes consultar el REBT consolidado en el BOE.
Avería, daños y seguro de hogar
El aparato averiado y los daños que provoca pueden recibir tratamientos distintos. Algunas pólizas contemplan determinados daños por agua o actuaciones; otras excluyen el propio equipo, el desgaste o ciertas causas. Antes de desecharlo, fotografía la fuga, la etiqueta, las conexiones y las zonas dañadas.
Molotof puede separar en la factura suministro, instalación y actuaciones vinculadas al daño, y preparar documentación de su intervención. Eso facilita la lectura del expediente, pero no supone una promesa de cobertura ni de devolución. La compañía decidirá según la póliza y la valoración del siniestro.
Si quieres conocer cómo trabajamos y qué información pedir, visita el servicio de instalación y sustitución de termos eléctricos.


