Reparar la tubería. Recuperar las dos paredes.
La humedad apareció en la vivienda de al lado. Encontrar la conexión que perdía agua fue el inicio de un trabajo que también necesitó albañilería y pintura.

- El aviso
- Humedad en el recibidor de una vivienda colindante.
- La intervención
- Sustitución de tubería y llave, alicatado y pintura.
- Lo que se documenta
- El último parte declara terminados los trabajos.
La intervención, paso a paso.
Distinguir la sospecha del punto de fuga
La sospecha inicial apuntaba a la llave de paso. Al abrir una cala en el alicatado del lavadero, el técnico identificó la fuga en la conexión de la tubería con la toma roscada y dejó constancia de que no era la propia llave la que perdía.
La visita permitió concretar las piezas necesarias para reparar la instalación. El trabajo no se presentó como terminado al encontrar el origen: todavía había que volver con el material adecuado, intervenir la conducción y atender los daños asociados.

Sustituir el tramo y sus conexiones
En la siguiente intervención se sustituyó un metro de tubería de PB, junto con la llave de corte, el codo y el manguito. El parte del profesional indica que la instalación quedaba sin fugas.
La imagen se tomó con el revestimiento todavía abierto. Permite mostrar el trabajo de fontanería antes de ocultarlo bajo el alicatado. Este caso se diagnosticó mediante inspección y apertura; no se atribuye a él una localización con gas trazador.

Reponer el alicatado del lavadero
Tras la reparación de la conducción, se perfilaron y colocaron los azulejos de la zona intervenida. El parte final recoge una reposición mayor que la previsión inicial por el estado de otras piezas que se desprendieron durante el trabajo.
Por esa diferencia entre previsión y ejecución, no trasladamos una superficie cerrada de revestimiento a este ejemplo. Lo que sí queda respaldado es la reposición del alicatado y su relación con el acceso necesario para reparar la fuga.

Atender la pared de la vivienda afectada
La humedad había afectado al recibidor del inmueble colindante. La última intervención incluyó pintura blanca mate de la pared y dejó constancia de que no era necesario volver para completar esos trabajos.
La secuencia reúne dos espacios distintos: el lavadero donde estaba la conducción y la pared que recibió los daños. Las fotos no se presentan como un antes y después del mismo encuadre, sino como las fases de una reparación coordinada.

El alcance de este caso
La reparación de la conducción, el alicatado y la pintura constan en los registros de intervención. No se deducen de las imágenes plazos de secado, superficies no confirmadas ni ausencia futura de humedades.